Moody’s elevó la calificación de la ciudad de Córdoba de Caa1 a B3 pasando de perspectiva estable a positiva.
La mejora refleja la responsabilidad financiera del Municipio, que ha sostenido un superávit operativo y fortalecido su capacidad para afrontar sus gastos con una proporción cada vez mayor de ingresos propios.
Este cambio implica una menor percepción de riesgo crediticio y evidencia una mayor capacidad del Municipio para cumplir con sus compromisos financieros, como resultado del fortalecimiento de sus indicadores fiscales.




























