Con una inversión cercana a los $3.100 millones, el proyecto transformará de manera integral la gestión de residuos en una zona clave, beneficiando directamente a más de 60.000 vecinos y vecinas de La Calera y Saldán, y dando respuesta a una deuda ambiental sostenida durante años.



Los residuos ingresados serán compactados y reducidos en su volumen en un 50%. Posteriormente, serán trasladados hacia el predio de Piedras Blancas, optimizando la logística: menos viajes, menores costos y una reducción sustancial de la huella de carbono.



























